El Principito se sentó sobre una piedra y levantó sus ojos hacia el cielo:
"me pregunto - dijo - si las estrellas están escondidas a fin de que cada uno pueda encontrar la suya algún día."

lunes, 18 de diciembre de 2017

La Argentina de hoy.


No suelo hacer comentarios políticos, ya que realmente no me siento capacitada para hacerlos pero viendo a mi país de esta forma, con nuestra sociedad actuando como lo está haciendo creo necesario hacer algún comentario.
No me considero parte de ninguno de los dos lados, me siento Argentina cada vez que tiene que tomar una decisión, soy neutra.
No me parece adecuado que en nuestro país donde tanto hablamos del respeto cultural, en la cámara, los diputados se hablen encima y se griten
No estoy de acuerdo en que el presidente silencio hasta hartarse, para que aquellos que forman parte del partido contrario, callen sus bocas y escuchen a quienes están hablando. 
No me parece correcto que cuando el pueblo quiera hacer una manifestación inmediatamente se vean apresados por mostrar sus pensamientos e ideales.
No es de un país democrático que por ver a esta gente manifestándose, manifestando que no están de acuerdo con una ley, los repriman lastimándolos y tirando gases para que desalojen las zonas que desean.
No me parece que porque algunos se expresen tirando piedras, rompiendo recursos de la ciudad y tapándose las caras se meta a todos en la misma bolsa. Porque todos sabemos que siempre son los mismos.

Cómo es posible que cada vez que algo importante pasa, siempre hay un grupo que violenta el movimiento.

Porque los que no están de acuerdo con esta ley no estaban rompiendo todo, estaban manifestándose de forma pacífica. Lo sé, conozco gente que fue. Siempre pasa que por unos pocos se juzga a todos. Son algunos los que se tapan las caras para no mostrarse, y son esos los que saben que están haciendo las cosas mal. 

Y si, soy tibia. Pero creo que no hay que casarse con un sistema político. Tenemos que respetarnos, tenemos que unirnos. Porque si el país no está unido, ya nuestros votos no van a tener peso ni valor.


martes, 14 de noviembre de 2017

Maldito corazón


Maldito corazón, porque nos lleva a lugares donde nos encontramos inestables y temerosos.
Maldito corazón, que no se da cuenta de que a veces no queremos actuar y sentir.
Tal vez porque tengamos miedo a arriesgarlo todo. Tal vez tengamos miedo a que nos lastimen o lastimar. Tal vez sea una tontería hacerle caso...

Tal vez sea una tontería, no hacerle caso.

sábado, 11 de noviembre de 2017

Equipos de fútbol.

Siempre con los alumnos es un tema el equipo de fútbol por el que hinchas. 

Porque dentro de un aula de 32 personas, podes tener una gran variedad, claramente. Desde los que son fanáticos de equipos extranjeros, como los que solo ven los partidos de su equipo. 
Podes encontrar alumnos que no te quieren porque su fanatismo supera las barreras del cariño, como los que no tienen problema si vos sos de un equipo y ellos de otro.
Y por supuesto, también están aquellos a los que poco les importa el fútbol, como también los que se ponen de mal humor por haber perdido.

Justamente, hace dos das, uno de mis exs-alumnos al que quiero mucho se me acerca con otro compañero para charlar.

El compañerito traía puesta una remera, del equipo rival del que soy hincha, por lo que cuando se acercó a mí le hice el típico chiste de: "Me congelo cerca tuyo, debe ser por esa remera." Entonces me contestó: "¿Pero vos de qué equipo sos?", le expliqué que era del equipo contrario. Nuestra conversación finalizó con un: "No, Seño. Me decepcionaste." 

Al escuchar esto, mi ex-alumno, lo mira y le dice: "A mí no me importa si es de otro equipo, ella es mejor que vos." 

Esa pequeña manifestación de cariño, me quedó muy presente. Tal vez porque es un alumno por el que tengo un gran cariño, tal vez porque ese día me di cuenta de lo importantes que somos en sus vidas. Hace dos años ya no es mí alumno, ya no está en mi aula ni corrijo sus cuadernos pero aún así su cariño y su respeto hacia mí siguen intactos. 

A veces pienso que un año con un alumno es poco tiempo, a veces me parece mucho. Otras veces me enojo, porque siento que los chicos después de mis interminables charlas de conducta no mejoran. Otras veces llego agotada a mi casa porque me doy cuenta de que tal vez, no son ellos sino que soy yo. 
Por momentos pienso que mis expectativas son demasiado altas, que soy muy exigente y que olvido que son niños. 

Pero otras veces, vivo situaciones como ésta que me hacen darme cuenta de que hay algo que estoy haciendo bien. Momentos en los que un alumno te hace una carta preguntándote si vos también lo querés, como él a vos. Cuando, ves esas caras divertidas aprendiendo. O cuando en una oración ponen que les gusta venir a la escuela, o hacer la tarea.

O mismo, el día del maestro en el que los chicos, y los papás con mucho esmero arman tarjetas, compran regalos y reparten besos y abrazos. 

Esta realmente es una profesión hermosa, qué pena que en distintos lugares del mundo no seamos tan bien valorados como deberíamos ser. Qué pena que nuestro trabajo no tenga la misma dignidad que la de un bancario, empresario, médico pediatra. Qué pena que con nuestro salario apenas podamos vivir. Qué pena que la educación sea un tema del que poco se habla. Qué pena que por TV salgan famosos colgándose dólares, o hablando de como se pelearon con alguien. Qué pena que paguen por fomentar el machismo en programas donde se denigra a la mujer. Qué pena que se pague tanto a un jugador y no se fomente la creación de más escuelas. Qué pena que se destine tanto dinero a tantas cosas y no a lo que realmente hay que destinarlo. Como por ejemplo, a hospitales que se encuentran en pésimas condiciones, a médicos que pasan más tiempo en un hospital que en su casa para podes tener una vida fuera de ahí. A docentes, que se rompen el alma trabajando para poder vivir y quienes se llevan siempre trapos sucios. Porque aunque hagas bien tu trabajo siempre hay alguien al que le interesa embarrarte y complicarte la vida. 

Qué pena me da, qué pena.

Pero aún así no hay nada en este mundo que me haga más feliz que ver a mis alumnos crecer, estar en frente a un aula, ver esos ojitos brillar, ser parte de ellos.

Qué hermosa profesión, que hermosa vocación. Pero qué pena que no todos lo puedan ver.

martes, 31 de octubre de 2017

Pequeños seres terroríficos.

En el aula apareció una pequeña compañera, que usualmente la tenemos instalada en las casas, la cucaracha.

Cuando la vimos, todos (somos 35 personas en total dentro del aula), intentamos matarla.

Pero nuestra querida invasora, al vernos a todos buscando asesinarla, decidió esconderse.

Continuamos la clase, al ver que ella no quería salir de su escondite.

Pero de pronto volvió a aparecer, y para sorpresa de todos, en el momento en que surgió de la oscuridad de las láminas pudimos apreciar dentro del aula un grito.
Un grito nada parecido al canto de una sirena, sino más bien, como salido de una película de terror.

Cuando escuchamos éste melodioso sonido, acompañamos el sentimiento con nuestras hermosas voces. Uniéndonos y formando un hermoso coro de loros.

Pero no cualquier loro, sino a uno al que se le quedó la cola atorada en alguna ramita de un árbol y grita de dolor.

Mágicamente apareció un salvador, que nos libraría de esa terrible invasora. Éste salvador decidió sacrificar la suela de su zapatilla.

En el primer impacto, nuestra enemiga, volvió a esconderse entre las láminas y carteles. Pero para el segundo impacto ya estábamos todos preparados para su aparición. Muy atentos, con gran valentía, la esperamos y acabamos con ella.

En realidad fue Pepe, el que pudo acabar con ella.

Por último se escucharon fuertes aplausos y gritos de victoria.

¡¡Vencimos a la cuca!!


Me encanta contar mis anécdotas porque desde este lugar de la complicidad y la gracia se puede apreciar la espontaneidad de los chicos. Porque a veces los adultos le buscamos tantas vueltas a la realidad, cuando todo lo que tenemos que ver está tan solo dando vuelta la página.

Los chicos tienen esa inocencia que cada día me hace más feliz. Nos enseñan día a día que a la vida hay que verla con ojos de simpleza y no, con constantes preocupaciones.

Es verdad que la vida, a medida que uno va creciendo, se hace más dura y compleja. Pero no debemos perder eso que caracteriza a los niños, la energía y alegría, de tener un día más de vida con todas aquellas personas que queremos.

lunes, 30 de octubre de 2017

¿Quién te va a cuidar?

Aprovechando que uno de mis alumnos se había retirado porque se sentía mal busqué con la situación llegar un poquito más cerca de sus corazones y retarlos por su conducta.

Si hay algo que los maestros aprendemos, es a sacar de cada momento algo nuevo para enseñar.

Me senté en el banco y empecé con mi gran discurso:

SEÑO: "Hoy, Fulanito se retiró porque se sentía mal. Ahora yo me pregunto, cuando ustedes se sienten mal... ¿La seño los cuida? ¿Manda notita contándole a los papás? ¿Se preocupa y los lleva al doctor del cole? ¿Les hace mimos y los ayuda a sentirse mejor?

ALUMNOS: Sí, seño.

SEÑO: "Entonces cómo es posible, que un día al que a la seño le duele la cabeza, ustedes se porten tan mal y le hagan doler más. Estaría bueno que pensemos un poco más en la persona que tenemos al lado y no solamente en nosotros mismos."

ALUMNO 16: "Si, seño. Porque si nosotros no te cuidamos, quién te va a cuidar."

A veces juzgamos a los niños porque por su corta edad creemos que no pueden entender lo que queremos decir, pero estoy segura de que todo lo que nosotros les enseñemos desde pequeños, los formará para su vida adulta.

No los dejemos de lado y enseñemos a sentir. A sentir con el corazón y a respetar a los demás.

Compuesto de Nitrógeno y Dióxido de Carbono

En un aula donde somos treinta y cinco personas, es imposible que no haya olores (sin importar la edad de las personas que forman parte del grupo).

Empezábamos la mañana y ya había un perfume, nada agradable y de origen natural. 

Debido a que ya estoy acostumbrada a estos olores, siempre tengo guardado en el armario, un perfume. 

Pero, como siempre, hubo una charla previa a la tirada de perfume:

"Chicos, les pido que por favor, cuando quieran ir al baño para hacer pipí, popó o pupú me pidan y vayan. 
Somos treinta y dos (sí, es inhumano tener tantos alumnos dentro de un aula), imagínense que todos se expandieran al mismo tiempo... ¿Qué pasaría con nosotros?"

Mis alumnos contestaron: "¡Nos ahogamos!" "¡¡Seño, explotamos!!"

domingo, 29 de octubre de 2017

Simplemente quisiera:


Quisiera estar así de cerca tuyo.
Quisiera estar en esos brazos.

Quisiera tocar tus lunares,
que me asustaras diciendo que te duele.
Quisiera que me mires con esos ojos,
tuyos, tan únicos.
Quisiera escuchar tu voz.

Quisiera que me alientes en lo que hago.
Quisiera que en el mundo, todos los hombres,
fueran como vos.
Quisiera que por cada planta que sembraste,
crezca tu recuerdo en mí.

Quisiera volver a esa foto.
Quisiera darte un abrazo.
Quisiera verte reír, como te vi
aquella última vez ¡Ay, sí!
Como aquella última vez.

Quisiera estar así de cerca tuyo.
Quisiera estar en esos brazos.
Quisiera... Desearía que nunca te hubieras ido.
Ojalá nunca te hubieras ido,
Nunca te hubieras ido...

Quisiera que nunca me olvides,
porque yo,
yo no lo voy a hacer jamás.
Siempre serás,
mi ángel de la guarda.